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Sector lácteo: "El problema que tenemos es la falta de infraestructura básica y caminos consolidados"

En 2024, la lechería argentina enfrentó una caída en la producción: en Entre Ríos fue del 3,5%. Walter Mancuso, investigador del INTA y experto en lechería, explicó a Elonce los factores, cómo está el sector en la actualidad y cómo se compone la cadena de valor.

25 de Marzo de 2025
El Ventilador
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REDACCIÓN ELONCE

En 2024, la lechería argentina enfrentó una caída en la producción, especialmente en Córdoba y Santa Fe, que son las principales cuencas lecheras. En Entre Ríos, en tanto, la caída anual fue de un 3,5%. Según el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), la producción total fue de 10.590 millones de litros, una baja del 6,5% respecto al año anterior. Esta caída se debe al estrés térmico, problemas financieros en los tambos y condiciones sanitarias adversas.

 

La caída no fue uniforme: los tambos de mayor escala tuvieron una disminución menor, del 0,7%, mientras que los de menor escala vieron reducciones de hasta el 11,2%. Esta disparidad, ¿cómo afecta a la sostenibilidad de los pequeños y medianos productores en el contexto actual?.

 

Por otro lado, el consumo de lácteos cayó un 11,2% en 2024, alcanzando los 168 litros per cápita, el nivel más bajo desde 1990. Esto se relaciona con la alta inflación y la pérdida de poder adquisitivo, favoreciendo productos más baratos como la leche en sachet.

 

Para 2025, se proyecta un aumento del 5,7% en la producción, alcanzando los 11.190 millones de litros, aunque factores como los derechos de exportación y los costos de alimentación podrían frenar este crecimiento. ¿Qué puede hacer el sector para adaptarse a esta incertidumbre económica?

 

El tema fue debatido en El Ventilador, que se emite martes y jueves a las 21.30 por Elonce.

 

Walter Mancuso, investigador del INTA y experto en lechería, explicó a Elonce que “hace 37 años que estoy en la provincia. Siempre el problema que tenemos dentro del sector lácteo en general es, por un lado, la falta de infraestructura básica que hay en Entre Ríos. En otras provincias no es tan serio. Aquí la falta de caminos consolidados afecta mucho a esta producción que todos los días tiene que sacar la leche del campo porque es muy perecedera. Cuando tenés dos o tres días de lluvia y 20 kilómetros de barro, se hace muy complicado. Muchos establecimientos, sobre todo los más pequeños que no tienen la posibilidad de sacar su producción por camino asfaltado, destinan esa leche a elaborar quesos. Una de las características típicas de Entre Ríos es la producción de queso sardo”.

 

Recordó que cuando llegó a Entre Ríos desde Buenos Aires había 15 mil tambos en Argentina, mientras que en la actualidad hay 9600. “En el censo del año ´80 en Entre Ríos había 5000 y ahora hay alrededor de 900 tambos”, indicó.

 

La reducción de los tambos “se dio por varias razones, pero básicamente dos: eficiencia y escala. Es un negocio. Producir leche para el tambero es su modo de vida y su fuente de ingresos. Si ese negocio no le cierra, tiene que buscar otra alternativa. Muchas veces los productores familiares que vienen de historia en esto, tuvieron una etapa de muy buena relación de precios porque no había tanta producción, las fábricas estimulaban y daban facilidades para producir, y los costos que tenían eran bastante bajos. El estilo de vida era muy sacrificado, trabaja la familia y no se contrataba a nadie, se tenía un carro y un caballo, en muchos lugares no había electricidad. Cuando empezás a mejorar tu calidad de vida o a tener mayores expectativas, necesitás mayores ingresos. La venta de leche de ese productor no acompañó, en cuanto a precios, a todos los servicios que fue incorporando”.

 

 

“Cuando recién vine un tambo de 500 litros por día soportaba muy bien a una familia. Hablo de madre y padre, dos hijos. Los podían mandar a la escuela y a la universidad. Esto fue en los ´90. El mismo tambo en el 2000 necesitaba 1200 litros. Hoy más del doble, arriba de 2500 o 3000 litros”, agregó.

 

Dijo que “la eficiencia y la escala te definen si el negocio es rentable o no. Los tambos más chicos tienen que ser muy eficientes para poder soportar los momentos de crisis, que últimamente fueron muy serios. Como no cierra el negocio y el productor tiene que ir a escala, los grandes, que quizás no son tan eficientes, tienen escala y espalda. Pueden soportar estos momentos de crisis porque los ciclos de producción y precios son cada vez más largos, pero hay que soportarlos. A eso lo puede hacer un productor que tiene espalda, pero un productor más chico no. Los hijos de esos productores chicos ven el sacrificio y que siempre están en la misma y deciden ir por otro lado”.

 

Sobre la cadena láctea, explicó que “se logró un sistema de gestión de pago de la leche a nivel nacional. Eso ordenó las cosas y si uno quiere saber hoy cuánto le pagan al productor y cómo se transforma el precio hasta llegar al consumidor, ingresa al Observatorio de la Cadena Láctea Argentina y puede verlo. Hoy el tambero recibe alrededor del 35 o 36 por ciento del precio final que paga el consumidor en góndola, de un conglomerado de 111 productos lácteos que están prorrateados entre todo lo que se fabrica en Argentina. El margen de ganancias, sobre el costo, es casi 0. El otro 25 por ciento se lo queda la industria, otro 25 el sector comercial que presta un servicio. El margen de ganancia queda al final, entre comercio y estado. Éste se lleva el 15 por ciento de ese precio que pagás en góndola, sin IVA”.

 

 

Indicó que actualmente “se está haciendo un proceso de automatización y tecnificación de los tambos. Los productores jóvenes están instalando robots también. Pero lo pueden instalar quienes tienen otra producción, como galpones de pollo. Con lo que sacan de las crianzas toman un crédito, hay muy buenos ahora, y hacen ese tipo de inversiones. Aquellos que tienen respaldo económico y financiero están incorporando tecnología”.

 

Por otra parte, aclaró que “está prohibido por ley vender leche sin pasteurizar por los problemas de brucelosis y tuberculosis”.

 

“Por abastecimiento de leche no hay que preocuparse, hoy el 10 por ciento de los tambos son de por encima de 10 mil litros diarios de producción y abastecen a más de 40 por ciento de la leche de Argentina. Hay un 50 por ciento que son tambos chicos, por debajo de 3000 litros, y ese es el problema social. Por cada tambo hay mucha gente, entre fletero, herrero, veterinario, productor, entre otros. El gasto se hace en el mismo lugar, es decir, hay economía circular. El tambo sirve para dar valor a los pastos, granos y aumenta el valor del producto en la medida en que se va industrializando en la zona. En Entre Ríos han crecido mucho las industrias pyme”, agregó.

 

Comentó que Argentina “exporta leche en polvo entera y quesos. Está creciendo mucho el suero en polvo y leche fórmula”.

 

En el último tiempo “las relaciones de precio han mejorado un poco para las industrias, el consumo interno no da para comprar primeras marcas. El flete es caro y la competividad de las industrias locales mejoró en ese sentido. El problema que tienen es la baja escala que manejan y muchas veces la eficiencia, que se mide por cuántas personas tenés por litro elaborado o qué energía estás utilizando, o cómo reutilizás todos los subproductos que tiene el sistema. Hay caminos nuevos en la producción que generan rentabilidad”.

 

 

Sobre el crecimiento de la importación de leche, explicó: “el impacto es mínimo. La producción en el último año cayó un 6,5 por ciento y estamos igual que hace casi 30 años atrás. La producción es cíclica. De la producción total, el 25 por ciento aproximadamente se exporta. Nos queda a nosotros el resto, unos 170 litros aproximadamente, por habitante si hablamos de producción láctea per cápita. Estamos muy bajos, al límite de lo que se dice que es el mínimo según la OMS, que es 150 litros. Lo idea es 180. Lo que hoy tenemos es lo más bajo desde 1990”.

 

El problema, indicó “es que, si la exportación empieza a ser favorable y los precios externos también y no hay un control por parte del estado en ese sentido, podemos llegar a tener algún problema. Está entrando de Uruguay leche barata, algunos quesos, pero todavía no impacta demasiado”. Elonce.com

 

 

 

 

El Ventilador: Caída del consumo de leche en Argentina

Temas:

leche tambos sector lácteo lechería
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