REDACCIÓN ELONCE
Delegación entrerriana en Jesús María. En una noche cargada de emociones y tradición, Entre Ríos desplegó su riqueza cultural en el escenario mayor del Festival Nacional de Doma y Folklore de Jesús María, Córdoba.
Bajo el nombre de “Melodías del Montiel”, el cuadro artístico reunió la danza y la poesía que identifican a esta provincia, dejando una huella imborrable en la edición 2025 del festival.
La presentación tuvo lugar en la noche denominada “De Abel Pintos”, uno de los momentos más esperados del evento, que congrega a miles de espectadores de todo el país. Los protagonistas fueron los gurises bailarines y un imponente conjunto de cincuenta acordeonistas, quienes conmovieron al público con la magia de sus melodías. La puesta en escena contó además con la participación de locutores y cantores entrerrianos, cuyas voces lograron transmitir la esencia y la pasión de esta tierra.
La ejecución fue un homenaje a las raíces folclóricas de Entre Ríos, integrando elementos que evocaron el paisaje, la música y las costumbres de la región.
El histórico "acordeonazo" que unió a Entre Ríos y Jesús María
Por primera vez en la historia del festival, el anfiteatro José Hernández vibró con un “acordeonazo”, una iniciativa que reunió a los cincuenta acordeonistas en una interpretación conjunta que duró 20 minutos. Los sonidos inconfundibles de estos instrumentos, acompañados por las voces de cantores y los pasos de los bailarines, despertaron un sapucay unánime de la audiencia, que se sumó a la celebración con entusiasmo.
“Fue una experiencia emocionante y un reconocimiento a nuestra identidad cultural”, expresó uno de los organizadores de la delegación entrerriana. Este hecho marcó un antes y un después en la historia del festival, fortaleciendo los lazos culturales entre ambas provincias.
Entre Ríos: un homenaje a sus paisajes y tradiciones
La puesta en escena también estuvo inspirada en los imponentes paisajes entrerrianos. A través de danzas y música, se evocaron los majestuosos ríos Paraná, Uruguay y Gualeguay, así como las lomadas y las tradiciones campesinas que caracterizan a la provincia. “Es una forma de mostrar nuestras raíces y de mantener vivo el amor por nuestro folclore”, comentó uno de los bailarines.
El chamamé, las chamarritas y la polca rural fueron los géneros predominantes en esta expresión artística, que logró fusionar poesía, música y danza en una verdadera fiesta cultural. El público respondió con ovaciones y aplausos, destacando la calidad de la presentación y la entrega de los artistas entrerrianos.
Con “Melodías del Montiel”, Entre Ríos dejó una marca imborrable en Jesús María, reafirmando su compromiso con la difusión y el fortalecimiento de las tradiciones que identifican a su pueblo. Este cuadro artístico fue más que una simple presentación: fue un tributo al ser entrerriano y a su herencia cultural.